Martes, 11 Diciembre 2018

El Plagio del Medievo

Y digo plagio ya que esta ruta esta publicada en www.mountainbike.es y se llama 'Paseando por el Medievo', así que simplemente cuento la vivencia desde nuestro punto de vista y animo a cualquiera a que la realice, puesto que se trata de una ruta circular con distintos terrenos para que todos se queden satisfechos.

¿Quién dice que hace falta un remolque o un monovolumen para montarse una rutica de weekend? Aqui podeís flipar con el Saxo cargadito con las dos bicis y los bártulos para pasar un fin de semana completito en Alarcón. El viernes, tan pronto terminamos de currar, terminamos de cargar el coche y salimos por la autovía hacia la conocida ciudad amurallada en la provincia de Cuenca.
Por supuesto, una ruta de fin de semana no estaría completa si no nos hubiéramos perdido al llegar (que venga Dios y lo vea), así que tras un pequeño despiste en Motilla de Alarcón, llegamos al hotel rural a hora de cenar y de dar un pequeño paseito por la ciudad.
Tras el descanso del guerrero salimos no demasiado temprado bien abrigaditos, porque si bien no parecía que iba a llover, es cierto que soplaba un poco de viento que en ciertas zonas acentuaba la sensación de frio.
La ruta empezaba descendiendo por una senda bastante trialera hacia el puente que cruzaba el rio Júcar,
y una vez alli se iniciaba una pendiente prolongada por una pista bastante pedregosa que nos situaría a una buena altitud para empezar a planear primero por una pista en muy buen estado, y poco a poco convirtiéndose de nuevo en una senda poco transitada en la que, en ocasiones, podíamos encontrar árboles que parecían llevar bastante tiempo abatidos por el viento cortando el paso y obligando a tener que bajar de la bici para sortear los obstáculos.
Desde lo alto las vistas eran preciosas. Las montañas de esta zona forman hoces y la impresión de estar continuamente en un cortado rodeado de arboleda es una maravilla, pero la altura duraba un ratito y luego venía la bajada dirección al Picazo, que tras ver el aparente abandono de la senda nos hacia dudar acerca de la posibilidad de cruzar el riachuelo cerca del embalse (seco).
Efectivamente, nuestros temores resultaron fundados y el riachuelo llevaba suficiente caudal como para impedir cruzarlo sin peligro de caida con la bici, así que decidimos descalzarnos y atravesar el gélido imprevisto.
En el post de mountainbike.es mencionaban que en verano una parte positiva de este punto era la posibilidad de darse un chapuzón, pero ciertemente, no me planteo dárme un bañito en un agua tan fresquita. Brrrrrrrr!
Tras cruzar el rio, atravesamos una especie de rambla y de nuevo la cosa volvió a subir hasta llegar a una llanura en la que el paisaje cambió de pinares a lomas verdes con encinas aisladas, que salvo por las encinas, me recordó a la ruta por Huesca que hicimos hace un par de añitos.
Y del prado y los brotes verdes, a los campos de pedriscos, para que no digáis sobre la multitud de terrenos por los que pasa la ruta.
De nuevo un ratito más llaneando y vuelta a bajar metros hacia una rambla rodeados por montañas, en lo que debía ser parte del embalse sin agua (al menos eso decia el GPS)
Ahora teníamos unos 6 kms por dentro de la rambla, siempre con un terreno sencillo, y finalmente nos quedaba la última subida que nos conduciría a Valhermoso de la Fuente, donde, por más que buscamos el bar para tomar una birri, no lo encontramos y no tardamos en decidir que lo mejor sería proseguir los 8Kms que nos alejaban de Alarcón.
Así que seguimos por una pista forestal y salimos, a escasos dos kms de Alarcón, a la carretera por la que llegamos en coche el dia anterior. Subimos un poquito hasta una de las torres vigia (muy similar a la Badum de la Serra d'Irta) y tras deleitarnos con la vista del Parador de turismo de la ciudad, seguimos hacia nuestro hotelito a darnos una buena ducha y a degustar los productos típicos de la zona: Orejita, Ajo arriero, etc.. (Merecido lo teníamos)
Luego fuimos a tomar un té moruno (de moruno tenía lo que yo os diré) en el Parador para no quedarnos con las ganitas de verlo por dentro e hicimos un poquito más de turismo por la ciudad.
A destacar: las paletas incongruentes (quedaos que esta marcado el callejón sin salida, cuando realmente la salida está a la vista y dá a la carretera de entrada) y la suposición fundada de que que las paletas de la ciudad estan elaboradas artesanalmente por los chiquillos en el colegio:
Sino, a ver qué os sugiere esta...
Debido a la situación de Alarcón, aun llegamos a tiempo para hacer una escapadita a Cuenca y darnos un paseito por el casco antíguo y conseguir sacar dinero del cajero, porque para los que no lo sepais, que no os pille de sorpresa el hecho de que en Alarcón no vimos ni un cajero automático, ¿qué, qué?
Y como un menda todavía no habia subido en una piragua y el dia nos salió medio-soleado, aprovechamos para alquilar una al dueño del local y nos dimos una ruta de ida y vuelta por el pantano disfrutando del recorrido por las hoces del júcar hasta llegar a la zona en la que empezaban las corrientes y que realizamos en un poquito más de dos horas.
Y asi, despues de quitarme la espinita del kayak, empezábamos a decirle adiós al weekend aventurero. Regresamos a la casa, donde acababan de terminar una prueba de orientación, para cambiarnos. Terminamos de recoger y cargar los trastos para ponernos en marcha (esta vez sin perdernos), pegar un mordisquito en Motilla del Palancar y llegar a punto de atardecer al Grao, donde las primeras gotas de lluvia nos recibieron al descargar el coche.
Una vez  en casita nos enfundamos el pijamita y disfrutamos de lo que nos quedaba de Domingo perruno con una cachimbita y un té moruno (esta vez de verdad), cansados pero con las pilas cargadas para afrontar la semana. Muchas gracias a http://www.mountainbike.es/ por una ruta tan completita y hasta la próxima.
Descárgate el track aqui