Sábado, 26 Mayo 2018

Zampones en el Camino de Santiago

Hola quillos!

Viernes  1 de Mayo
Aqui tamos Josep y un servidor tomando una birrita en el Camping-Albergue Urribe y haciendo el friki con el EEEPc aprovechando la zona güifi del lugar.
Al final, el madrugón de esta mañana ha valido la pena y hemos llegado a Pamplona antes de las 13.00 horas (una carretera cojonuda). Aun no me explico cómo, pero han cabido bien las bicicletas en el Mercedes Clase A que nos endiñaron en Europcar (seguramente porque vieron que eramos de CretaPRIIIIIII) y pa lo poco que yo corro, el viaje se nos ha hecho cortísimo.
cauuuu

Lo primero que nos ha sorprendido al llegar a Roncesvalles ha sido la poca o nula delicadeza con que nos han dicho que alli no podíamos dormir. Han tenido que esperar a que les preguntara por alguna opción para que me dieran un teléfono de un camping a 7Kms. Por suerte hemos reaccionado pronto y hemos podido pillar sitio alli, ya que cuando hemos llegado estaba prácticamente lleno, no sin que antes nos dieran la sablada del peregrino en el restaurante de la entrada, donde nos han soplado 15€ por dos bocatas chungos, una birra y un café. (Espríritu peregrino?).
Al principio íbamos a esperar a la misa del peregrino, pero viendo que la lluvia (chirimiri) no paraba, hemos decidido poner rumbo al albergue (por supuesto por carretera porque el camino estaba embarraiiiico de verdad), y gracias a esto aqui estamos tomando la cervecica y escribiendo este post (aunque todavía sin fotos).
En fin, os mantendremos informados siempre que podamos ;-) . Mañana es nuestra primera etapa de verdad y estamos ansiosos de ver lo que nos depara el camino, esperemos que al menos se cumplan las previsiones y tengamos el apreciado sol brillando sobre nuestras perlas ;-)
Au cacauuuu


Sábado 3 de Mayo - Espinal - Puente la Reina
Hoy nos hemos levantado bien temprano, en parte gracias a mis ronquidos, que ya estan causando furor en los albergues. Por suerte, luego no coincidimos con los senderistas, asi que mi vida aun no corre peligro ;-)
A las 8 en punto ya estábamos rodando con la bici desde Espinal, y viendo lo que habia llovido el dia anterior hemos hecho una pequeña prueba por el camino y al verlo embarrado hemos vuelto a la carretera.
Durante este primer trozo, hemos llegado al alto de Mezkiritz y la bicicleta ha llegado un punto en el que no rodaba, se deslizaba. Mas bien parecía patinaje sobre barro. De hecho yo he estado a punto de dármela un par de veces.
Luego hemos continuado por carretera hasta el Alto de Erro y de alli lo hemos vuelto a intentar. Una bajada trialera y embarrada en la que Josep ha tenido la primera caida sin importancia, pero ya visto el panorama hemos vuelto a seguir por carretera, salvo cuando ya estábamos cerca de Pamplona. Alli nos hemos metido en el sendero y hemos dado por culo a todos los senderistas que teniamos que avisar para que nos dejaran paso, ya que, o bien eran sordos o bien inmunes al timbre de Josep. Personalmente creo que será lo segundo, puesto que esto se ha repetido todo el camino.
A la entrada a Pamplona, hemos tenido alguna que otra confusión con el camino, aunque por suerte un chaval veterano nos ha ayudado y nos ha puesto al dia sobre las últimas novedades del Alto del Perdón. (Que si se habia corrido el camino, que si barro hasta el eje, un horror, vamos). Al final, hemos hecho lo que nos ha dado la gana y hemos probado a hacerlo, con la sorpresa de que el camino estaba seco, en bastante buen estado y con un desnivel aceptable que permitía subirlo prácticamente sobre la bici...
Lo mejor ha venido cuando desde el Alto del Perdón Josep ha llamado a su mujer a las 16.00 y yo he intentado reservar litera en el Albergue privado 'Santiago Apostol' en Puente la Reina, pero no podían porque reservaban hasta las 16.00 y claro, eran las 16:01. Pa matarloooos. Por suerte cuando hemos llegado teníamos unas cuatro literas para elegir, (uuuf) y hemos podido limpiar las bicis y degustar un menu de peregrino acorde a lo que se esperaba.
Luego nos ha dado tiempo de poner las afoticos y poco más, que estábamos cansados y había que madrugar.
Aleee, mañana maaas

Domingo 4 de Mayo. Puente la Reina - Viana
Hoy, de nuevo, tras dormir estupendamente y roncar otro poquito, nos hemos levantado sobre las 6.45 y a las 8 volvíamos a estar en el camino afrontando el super subidón hasta Mañeru. A partir de ahi la ruta estaba mas o menos bien, con bastantes bajadas y bastante tramos rotos pero asequibles con alforjas.
Luego hemos vuelto a subir pasando por la fuente del Vino (en la bodega Irache), donde nos hemos pimplado unos cuantos y hemos cogido fuerzas para llegar hasta Villamayor. Alli hemos parado en una fuente y nos hemos arreado el pan, chorizo y queso que compramos en la etapa anterior y el vino cortesía de Bodegas Irache.
Desde alli hemos continuado hasta Los Arcos en un sube y baja de pistas decentes  y alli hemos llamado al único albergue privado en Torres del Rio: Casa Mari, un trato familiar, eso reza el rótulo a la entrada del pueblo. Debe referirse a algun familiar lejano o a alguna suegra puñetera porque no ha tardado ni un minuto endecirnos que si íbamos en bici que nos olvidáramos, que quedaban 12 plazas y los senderistas tenían preferencia, así que hemos tenido que continuar hasta Viana.
Tras pasar Sansol la ruta continuaba con una bajada rota hacia Torres del Rio que hemos tenido que hacer a trozos a pié y luego al pasarlo y ver que el tramo continuaba incómodo hemos continuado por carretera hasta la ciudad maldita: Viana, una de las ulTIMAs ciudades de Navarra.
Al llegar al Albergue no quedaban plazas, y al pedir referencias de algun sitio donde dormir hemos dado con el bar Pito, que regenta el hostal San Pedro. Como no tenian sitio en el hostal, nos han acomodado en un piso particular y nos han zumbado 40€  por el zulo. No contentos con esto hemos buscado un sitio donde comprar souvenirs y no hemos encontrado na de ná. Luego nos hemos metido en un restaurante-hotel de la ciudad (todo un 3 estrellas en el centro) que tenia expuesto en su entrada un menu del peregrino por 9 € pero, qué casualidad, no podian servir, porque tenian un problema en la cocina y no funcionaba el restaurante. Les hemos indicando que en tal caso debian quitar los anuncios de fuera y nos han contestado que en un momento los retirarían (lo curioso es que a las 9 y media aun estaban expuestos).
Tras la mala suerte, hemos ido a otro restaurante enfrente de la iglesia donde tambien publicitaban 'menu del peregrino' y, aunque la camarera se ha esforzado en servirnos, lo tenia lleno y hemos tardado casi una hora en cenar. Lo mejor ha sido al pagar, cuando cada menu costaba 15€ (desconozco si el menú era para peregrinos de Arabia Saudí que pagasen en petrodólares) y la cena nos ha salido por 38€ sin pedir nada fuera del menu (salvo la cerveza y un café con leche).
En fin, si alguen lee esto a tiempo le sugeriría que pasara de largo en Viana. Si algo define a esta ciudad es FIASCO o TIMO.
Ahora se nos ha hecho tarde, así que vamos a dormir y esperemos que mañana no seamos vilmente timados en otro pueblo aprovechado de este invento (al menos en lo que respecta a lo que estoy viviendo hasta el momento) del Camino.
Aleee, bona niiit

Lunes 5 de Mayo. Viana - Sto Domingo de la Calzada

Despues de la experiencia en Viana, sólo teníamos ganas de salir por piernas (nunca mejor dicho) de allí, asi que salimos lo más pronto que pudimos hacia Logroño, que estaba a 8 Kms y desayunamos ligerito.
Lo mejor de Logroño es que se accede a la ciudad con un paseo acondicionado (aunque asfaltado), lo que evita grandes vueltas y tráfico.
La etapa fue tranquila y el tiempo acompañó. A medida que pasamos más al oeste veíamos como los campos de viñas, que antes inundaban el paisaje, iban convirtiéndose en trigales.
La idea era llegar más lejor pero vista la amabilidad que demostró el hospitalero del albergue de Sto Domingo, decidimos quedaros. Ésta ha sido la primera vez que nos atendieron como seres humanos. Hasta el momento, cada vez qeu veían una bici, parecía que traíamos alguna enfermedad y nos negaban cobijo, pero aqui, el señor que nos atendió nos dijo que él tambien habia hecho el camino en bici y que comprendia que igual llegábamos cansados.
El albergue era publico (pedian 6 euros) pero estaba nuevo. Teniamos salda de estar, cocina, sala de ordenadores, etc. Lo mejor fue que hicimos la novatada en la sala de lavado. Resulta que pusimos a secar la ropa en un programa que no valia para nada, total: que al final del secado la ropa seguia húmeda pero calentita, o sea que media hora a la basura.
Luego cenamos un menú en un restaurante de la plaza que nos supo a gloria (despues del tangazo de Viana...) y donde aprovechamos para cargar el portatil porque nos sentaron al lado de un enchufe (hay que ver cómo se agudiza el sentido energético cuando necesitas cargar aparatitos).
Como terminamos a buena hora y la sala de las lavadoras estaba vacia, recogimos de nuevo la ropa y la volvimos a secar, esta vez con el programa adecuado.
Ya eran las 22.00, asi que fuimos corriendo a la habitación y nos preparamos antes de que quitaran las luces. Nos vino justito, y en un ratito ya estábamos roncando a pierna suelta. Supongo que con tanta gente mis ronquidos parecen música celestial armonizada por un coro de focas.
A dormiiiiiir

Martes 6 de Mayo. Sto Domingo de la Calzada - Tardajos

Volvimos a madrugar ya que nos aptecía quitarnos cuanto antes la subida de Villafranca Montes de Oca. Todos nos habían dicho que era jodida, pero salvo un primer repecho al empezar el resto lo hice sobre la bici. Tambien Josep hizo bastante trozo sentado .
Luego la bajada fue una gozada, la pista era ancha y salvo alguna zona que parecía un cortafuegos lleno de aguaderas, pudimos disfrutarla a base de bien.
Luego nos vendría la subida de Atapuerca, de la que tambien habíamos oido hablar horrores sobre su pendiente y su firme pedregoso, pero de nuevo volví a subirla sobre la bici y sólo tuve que bajarme en la parte más alta, donde ya era llano, poruq efectivamente, habian unos pocos metros donde no se sabia donde poner la rueda sin que ninguna otra parte de la bici se chocara contra algun pedrulo.
Luego de nuevo una bajada con bastantes piedras pero que hicimos bastante bien y a rodar, que son dos dias. La bajada se alargó y luego empezó la llanura que hacia cundir los kms hasta llegar a Burgos.
El acceso a las ciudades suele ser jodido, pero Burgos se las trae. Kms de zona industrial y direcciones pensadas para peatones, en las que teníamos que plantarnos sobre las aceras y en direcciones prohibidas para no alejarnos del camino.
Cerca de la Catedral, paramos en un albergue para sellar la credencial, y de nuevo apareció la peste. Cuando nos vieron vestidos de ciclistas creo que ni llegaron a dar las buenas tardes, directamente nos dijeron que no habia sitio para bicis y que las dos que habian a la entrada eran de uns chicos que las habian dejado para ver la ciudad y luego continuaban la ruta. Menos mal que no necesitábamos dormir alli... 
Visitamos la zona de la catedral en obras y luego continuamos de nuevo de bajada hasta que llegamos a un pueblo llamado Tardajos, donde habia un albergue pequeño de solo 18 plazas, pero tuvimos suerte y nos alojaron en una habitación de 4 donde solo estuvimos los dos , asi que cojonudo.
Lo mejor era el hospitalero, que acostumbrado a recibir a extranjeros (ese dia solo hablabamos español nosotros) nos estuvo taladrando todo el rato mientras haciamos la colada, hasta qeu huimos a cenar al bar.
Y luego, a dormir, que ya toca descansar para afrontar otro gran mito que tumbaremos por los suelos: Castrojeriz.

Miércoles 7 Mayo. Tardajos - Calzadilla de la Cueza

Ese dia madrugamos el que más y hasta ganamos a los de apié, porque fuimos los primeros en salir del albergue. Arreamos y fuimos encontrando a ciclistas de otras jornadas que reponian fuerzas ante la gran subida de Castrojeriz. Lo cierto que que cada vez que miraba el chinchetón que habían plantado en medio del llano, me acojonaba, pero tras superar el primer repecho, y con el cuchillo entre los dientes, pude subirlo de una tirada sin poner el pie al suelo. Desde arriba se podía ver la conocida estampa de 'Castilla a tus pies' y ya de paso a Josep subiendo a pata charlando con otro ciclista que ese dia tenia que cubrir 130kms y al que tuvimos que arreglarle el freno delantero, ya que iba sin él desde hacia una etapa (luego nos llaman valientes a los que subimos un pincho).
Tras la bajada, de nuevo monotoneidad y muuuchos kms. Tambien recorrimos un trozo del Canal de Castilla que hiciera en pascua, y Josep pudo alegrarse la vista con la triple esclusa de Frómista.
Sin mas novedad llegamos a Calzadilla de la Cueza, donde nos alojaron en el albergue de la entrada del pueblo y donde pudimos lavar toda la ropa, ya que el hospitalero se encargaba de lavarla, secarla y dejárnosla a los pies de la litera para cargarla a la mañana siguiente.
En esta ocasión tampoco tuvimos problemas con las bicis, lo cual es muuuuy de agradecer. Parece que a medida que avanzamos la cosa mejora.

Jueves 8 de Mayo. Calzadilla de la Cueza  - León

Esta vez la mayoria de la ruta se realizaba por carretera, ya que la senda estaba a 5 metros del asfalto y no salia a cuenta ir por ella evitando peregrinos.
Esto hizo que tras comer sobre las 13.00 llegáramos a Leon muy pronto. El acceso parecia bien preparado, pero luego vimso la trialera por la que nos tocaba bajar y echamos pestes (aunque mejor asi que los accesoso como el de Burgos).
Como tenia unos asuntos del curro que resolver, nos alojamos en un hotel con wifi y me tocó currar un buen rato mientras Josep preparaba la ruta para el dia siguiente, pero una vez lo terminamos, fuimos corriendo a ver la magnífica catedral de León y a a disfrutar de su barrio de copas 'el humedo' donde con cada cervecita, toca una tapida (que gozada).
Luego, aprovechando que era jueves, buscamos un buen restaurante donde darnos un homenaje regado con vino de la tierra y donde sólo le faltó el chuletón (que no quedaba).
Resultó que la camarera que nos atendia, era catalana y al oirnos hablar nos contó toda su vida. Que si ella  hozo el camino el año pasado, qeu si luego le ofrecieron trabajar en Leon y hasta nos pidió los perfiles para aconsejarnos las mejores etapas. En fin, el mundo es un pañuelo.
Todo fue estupendo, salvo que Josep estuvo jiñando desde las 4 de la mañana. Por supuesto yo ni me enteré hasta la mañana siguiente al verle el careto y de nuevo verle correr al baño.
Las cosas del festorro....