Jueves, 22 Febrero 2018

Via Augusta Sagunto - Vila-real

Dentro del proyecto personal de recorrer la Via Augusta, y puesto que el año pasado, cuando hicimos esta ruta, me quedé sin bateria en la PDA mientras la registraba, nos decidimos a hacer una escapadita en masa desde Sagunto hasta Vila-real o Castellón en mi caso.
Esta ruta es apropiada para todos los niveles, ya que aunque son bastantes Kms, la mayoría son planos (con la excepción de la Vilavella) y bien asfaltados. Así fue como se apuntaron Zampones de todas clases al evento.
Primero nos dimos el mini-madrugón para pillar el tren que nos permitiría llevar la bici hasta Sagunto y empezar la ruta de vuelta a casa. No me gustaría seguir adelante sin antes dar un punto positivo a los de RENFE en sus trayectos de Cercanias, en los que pocos o ningun problema existe al transportar las bicis, todo lo contrario de lo que ocurre con otros trayectos, en los que la oferta es reducidísima y quedamos a merced de la buena voluntad del revisor.
Como ya nos ocurrió en anteriores ocasiones, el trayecto marcado con las características balizas blancas y azules, era bastante difuso, ya que había tramos muy bien indicados y otros en los que fácilmente se perdia el rastro. Amén de que el trazado esta marcado por diferentes vias y se puede llegar desde varias rutas. Esa era la idea de marcarlo en el GPS, para, de este modo, facilitar la realización al resto de gente que quiera seguir nuestros pasos. Probablemente no realizaríamos la ruta en su trazado al 100%, pero pensándolo bien... existe la Via Augusta ciclable al 100%?
Al poco de iniciar la ruta, las tripas del equipo empezaron a sonar y fieles a nuestros instintos paramos en el primer bar de carretera disponible para arrearnos el consiguiente bocadillo y la bebida que más quita la sed: El carajillo de la zona ;-)
Y una vez bien alimentados, nos pusimos a lo nuestro, es decir, a hacernos fotos payasas por la zona, aprovechando el solecico que arreaba
El resultado: una llegada triunfal a Vila-real, donde profanamos el cenador instalado en la cruz de la carretera de la Ermita y a tiempo de volver a llenar las panzas, esta vez de algo más fresquito... pongamos un tinto de verano? Pues venga! que ruleeeee!!!