Jueves, 22 Febrero 2018

Nevaditos del Desierto

Hay que ver lo que hacen los cambios a última hora. Teníamos preparada una rutica por Lucena del Cid, pero el temporal de frío y nieve había provocado el corte de alguna de las carreteras y tuvimos que anularla, pero no obstante, a pesar de ello y de que las previsiones eran de frio y ventolera del cagarse, una oportunidad como esta no se debía dejar pasar.
Ninguno de nosotros recordaba haber visto tan nevado el Desierto de las Palmas, lo que convertía esta ruta en algo histórico de lo que supongo tardaremos en volver a ver.
Con el cambio de destino de última hora, se apuntaron a la salida Paquito, Pepe y su hijo Pablo. Así que a las 8.30 estábamos en la Magdalena ultimando la salida... del coche, porque había que echarle huevos para salir fuera al frio extremo que nos esperaba.
Durante un momentico sufrimos con el frío exterior, pero unos minutos despues ya empezábamos a entrar (casi) en calor subiendo la Matadora, donde se produjo el primer abandono por parte de Pablo & Pepe debido a un pequeño tropezón que le causó molestias al chiquillo. Los demás hicimos cuánto pudimos y llegamos arriba con algun que otro resbalón en las placas de hielo que se habían formado en el camino.
Una vez arriba, continuamos por 'les tres creuetes' siempre intentando esquivar las placas donde se perdían las pedaladas para enganchar la pista que sube al Bruno (y que no sé que nombre tiene, así que si alguien lo sabe que lo ponga). El paisaje era una pasada, acostumbrados a no ver nieve por la zona, el hecho de estar rodeado de ella y de tener que buscar trazadas para evitar el hielo que no cedía ante nuestras ruedas, complicaba y a la vez embellecía la salida.
Incluso en una de las múltiples paradas técnicas que tuvimos que realizar, nos pudimos permitir el lujo de crear a 'Felipe' el muñeco de nieve zampón. {swf}20100109_Desert_Nevat_01{/swf}Hasta buscamos un huequecito para darnos una guerra de bolas de nieve.... (ZACAAAA!)
A duras penas llegamos a la pista del Bruno, pero nos sorprendió el hecho de que la pista aun estaba más helada que la anterior por el hecho de que el paso de algunos coches había compactado la nieve y habia convertido la pista en una pista de patinaje que dificultaba el ascenso y posteriormente la bajada.
Llegamos hasta el coll de la mola y Josep descubrió que llevaba la rueda trasera bastante frenada, asi que nos asomamos a la parte con vistas a la Pobla para sentir las ráfagas de viento que soplaba en aquella parte {swf}20100109_Desert_Nevat_02{/swf} y desistimos de llegar hasta el Bartolo, lo cual resultó una decisión acertada porque al poco de empezar a bajar se termino de bloquear completamente la rueda de Josep.
  Pronto nos dimos cuenta que iba a ser más dificil bajar que subir, asi que nos bajamos los sillines y a la marcha de Josep que iba a pié (no habia huevos de ir más rápido) fuimos bajando con algún que otro traspié más bien cómico hasta el Aladino, donde nos terminamos de congelar (hacía casi mas frio dentro que fuera) y nos arreamos un poco merecido bocata para terminar una ruta memorable, más por las circunstancias que por la dureza de la ruta. Lo que si es cierto es que nos reimos un buen rato :-)